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La UCA y Ojam IP realizaron una jornada sobre tecnología, inteligencia artificial y nuevos desafíos para la propiedad intelectual

La UCA y Ojam IP realizaron una jornada sobre tecnología, inteligencia artificial y nuevos desafíos para la propiedad intelectual

Especialistas del ámbito jurídico, académico y corporativo analizaron cómo la transformación digital, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de negocio están redefiniendo la práctica profesional, la protección marcaria y el rol de los abogados.

El miércoles 22 de abril, en el Auditorio Monseñor Derisi de la Universidad Católica Argentina (UCA) en Puerto Madero, la Facultad de Derecho de la UCA y Ojam IP realizaron la Jornada Académica “Propiedad Intelectual, Tecnología e Innovación: el rol del abogado en la era digital”. El encuentro reunió a especialistas del ámbito público, privado y académico para analizar el impacto de la inteligencia artificial y la transformación digital en la práctica jurídica.

La apertura estuvo a cargo de Analía G. Pastore, directora del Departamento de Posgrado de la Facultad de Derecho de la UCA, quien destacó la importancia de generar estos espacios de reflexión frente a los cambios que atraviesa la profesión. La jornada contó con la participación de Hernán Rodrigo Cabaleiro Rigamonti (Director Nacional de Marcas del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial – INPI), Octavio Mitelman (Allende & Brea), Paula Fernández Pfizenmaier (Mercado Libre), Raquel Mass (Abogados.com.ar y ALTA) y Jorge Garnier (EY Law), con la moderación de Juan Carlos Ojam y Paula Galván, socios de Ojam IP.

El primer panel abordó la transformación del sistema marcario argentino y los cambios impulsados desde el INPI. Hernán Cabaleiro, en diálogo con Juan Carlos Ojam, explicó los desafíos que enfrenta el Instituto ante el crecimiento sostenido de solicitudes de marcas, la necesidad de agilizar los procedimientos y el uso experimental de inteligencia artificial como herramienta de apoyo al examinador. “Nosotros partimos de una necesidad”, señaló, al referirse al aumento del volumen de trámites y la reducción de recursos. En ese contexto, destacó el uso incipiente de inteligencia artificial como herramienta de apoyo: “La IA no reemplaza la tarea del examinador”, sino que “implica darle al examinador una herramienta más”. También remarcó que el objetivo es “recibir las marcas en el menor tiempo posible sin que esto implique resignar calidad jurídica en el análisis”.

El segundo panel abordó los desafíos de las marcas notorias en entornos digitales, con la participación de Octavio Mitelman y Paula Fernández Pfizenmaier, bajo la moderación de Juan Carlos Ojam. Octavio Mitelman planteó que el e-commerce “destrozó las fronteras comerciales” y que el derecho marcario debe repensar conceptos tradicionales como territorialidad, uso y notoriedad. En ese sentido, sostuvo que “hay que medir la notoriedad a nivel global” y que “no podemos estar con la cabeza y retrotraerla a 1883”. Desde la experiencia corporativa, Paula Pfizenmaier compartió el caso de Mercado Libre y su proceso para obtener la declaración de marca famosa en México. “Teníamos muchos casos de apropiación de nuestras marcas”, explicó, y destacó que el reconocimiento permite robustecer la defensa de la marca frente a terceros. También señaló que este tipo de trámites exige recursos significativos: “Para poder hacer ese trámite no podés ser una pyme con pocos ingresos y pocos recursos”.

El tercer panel puso el foco en el uso de la inteligencia artificial en los estudios jurídicos y su impacto en la profesión, con exposiciones de Raquel Mass y Jorge Garnier, moderadas por Paula Galván. La moderadora propuso abordar el fenómeno desde “la parte humana de todos nosotros como abogados”, más allá de las herramientas. Mass señaló que, si bien el interés por la IA crece, “se está usando, pero no como una adopción sistemática”, y describió un escenario marcado por el “FOMO de la IA jurídica” y el uso de herramientas “en las sombras”. En ese contexto, afirmó que “el desafío es humano, no es tecnológico”. Garnier, por su parte, compartió la experiencia de implementación en EY y advirtió: “Dotar de tecnología a las organizaciones sin tener atrás una mirada puesta en el humano que la va a operar, en alguna medida, es tirar la plata”. También subrayó que la tecnología no reemplaza el rol profesional: “Eso no es ser abogado. Eso es saber usar la tecnología para ser mejores abogados”.

La jornada dejó una conclusión común: la inteligencia artificial y la transformación digital ya no son temas futuros, sino parte del presente de la práctica jurídica, y su impacto trasciende lo tecnológico para instalarse en el plano cultural, organizacional y formativo. La necesidad de desarrollar nuevas habilidades, repensar modelos de trabajo y adoptar una mirada estratégica fue un eje transversal de todos los paneles. Su incorporación exige actualización, criterio profesional, mirada estratégica y formación continua. En esa línea, Juan Carlos Ojam recordó que, junto con Paula Galván, coordina y dirige en la UCA el programa de Posgrado en “Propiedad Intelectual y Tecnologías Disruptivas”, con profesores de distintas partes del mundo y foco en los principales debates globales sobre innovación y tecnología, el cual pronto abrirá sus inscripciones.

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